lunes, 7 de junio de 2010

JUNTO A JESÚS Y A MARÍA… Peregrinan las PROMOS

En los últimos años, la Iglesia encontró en el Papa Juan Pablo II el modelo de los peregrinos. El nos recordaba que el cristiano es ante todo un peregrino (GS 7) y que la Iglesia misma es un pueblo peregrino (LG 8).
La Peregrinación nos ofrece la posibilidad de reencontramos con nuestra propia historia cristiana, nuestra realidad transitoria en este mundo. Pero la nota característica es la forma festiva y gozosa de estas peregrinaciones, que ha de recordarnos que nuestro peregrinar hacia Dios no debe, ni puede ser lastimoso ni triste.
Así pues, las peregrinaciones favorecen la práctica de los valores cristianos, estimulan un culto integral a Dios (ver, oír, cantar, escuchar, tocar, convivir, etc.) Nos dispone a ser agradecidos y ante todo nos recuerda nuestra común subsistencia y la necesidad de una salvación comunitaria. Para la Iglesia, además de esto, la peregrinación cumple con un sentido social: manifestar públicamente la pertenencia a la Iglesia. Pero no se trataba de ir a encontrar a Dios, o a la Virgen o a los santos. Dios siempre está con nosotros y la intercesión de María Santísima y de los santos es constante y eso los jóvenes así deben vivirlo. Por eso el sentido de esta práctica es ante todo, ir a un lugar donde los jóvenes sientan de manera especial esa providencia, esa intercesión siempre perenne de Dios, de la Virgen, de los santos.
La Peregrinación, finalmente, no concluye al llegar a la meta de la peregrinación y de participar en el rezo del Santo Rosario u otra práctica religiosa. Se trataba y debe tratarse de " recargar las energías ", de cobrar nuevo vigor e impulso para llevar y hacer presente la gracia de Dios al volver a sus casas; al colegio o a los distintos ámbitos. Entusiasmar y alegrar a los miembros de la familia, a sus compañeros y a la comunidad toda. Se trata ante todo, de entusiasmarlos en el propósito de extender el Reino de Dios, tal como lo pedía el Papa Juan Pablo II: “Una nueva evangelización, nueva en su impulso, nueva en sus métodos, nueva en su ardor.”

OBJETIVOS:
  • Descubrir el sentido de la peregrinación en la actualidad
  • Identificarnos como verdaderos peregrinos en esta tierra, porque en esta vida estamos de paso y vamos en camino hacia la meta definitiva.
  • Juntarnos a orar por las intenciones que cada uno lleva en sus corazones.
  • Rescatar los valores de la solidaridad, compañerismo, ayuda mutua, al reconocer en el compañero de camino al prójimo más cercano.
  • Caminar “juntos”, como promoción en el último año de permanencia en el Instituto consagrando al grupo a la protección de la Virgen María.

El proyecto surge desde la materia Formación Cristiana. Además de los objetivos expuestos en el punto precedente se pretende brindarle a los jóvenes un espacio de oración y reflexión, en definitiva un nuevo modo de evangelización que trascienda el espacio físico del aula.
Las Peregrinaciones se realizan a la Gruta de la Virgen de Lourdes; caminando o en bicicleta, acompañados por un miembro de la comunidad educativa. Lo más importante es trasladarse en grupo, de manera distendida y participativa. Al llegar al lugar proceder al rezo del Santo Rosario pidiendo por las intenciones que cada uno de los jóvenes desee realizar.
La frecuencia con la cual se desarrollará este proyecto es una vez al mes. Al finalizar el año se depositará una placa en la gruta pidiendo por la intercesión de la Santísima Virgen María por cada uno de los jóvenes.